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martes, 5 de agosto de 2014

La reconstrucción virtual: una herramienta de medición en el proceso de investigación.

Muchas son las dificultades que he tenido a la hora de intentar elaborar una nueva hipótesis de reconstrucción de la fase I o A del Templo Ibérico de La Alcudia de Elche. Tras consultar hasta donde me ha sido posible el registro arqueológico, una abundante documentación bibliográfica, y los paralelos plausibles en torno a las estructura había llegado a una conclusión sorprendente que cambiaba radicalmente el principal elemento sustentante de la estructura, y haciéndolo arrojaba más sombras que luces sobre el nivel del primer momento de uso del edificio. Dejaremos para más tarde, cuando finalice el modelo, estas aportaciones que, en cierta manera son controvertidas.

Tras muchos retrasos por diversos motivos, muchos implícitos al rompecabezas que constituye todo lo que rodea a la propia excavación y estructura, hoy he procedido a vectorizar en Draftsight la planta y la sección que me servirían de base, y mi sorpresa ha sido mayúscula, pues sólo con la inserción escalada en base a su referencia gráfica de estos planos en 3d Studio Max he podido comprender el grave error que ha estado circulando de universidad en universidad y de artículo en artículo sin que nadie lo hubiera verificado antes. He aquí la imagen de lo que ha ocurrido, siendo tanto planta como sección escaladas rigurosamente según la escala publicada.

La escala de la sección y la planta son diferentes, con un error entre ambas en sus muros perimetrales de hasta 1,144 m.
Esto, que en un principio me ha confundido y retrasado aún más, en un segundo momento me ha dado la oportunidad de mostrarlo como ejemplo de la herramienta de medición que supone cualquier proceso de reconstrucción virtual, desde su base, como en este caso, pues las relaciones físicas de los diferentes elementos, y por lo tanto sus errores también, se ponen de manifiesto. Decía en el artículo del año anterior El pasado soñado: entre fantasía y realidad. El síndrome de Maccari, que la reconstrucción virtual "se constituye cada vez más como una valiosa herramienta de medición –uno de los pilares del método científico- gracias a su capacidad de relacionar estructuras físicas en un espacio tridimensional, lo que puede verificar en parte o no la hipótesis planteada inicialmente".


Tras verificar que no se trataba de un error propio del proceso de escalado en CAD, y que a veces se da, no es tan fácil intentar hallar una solución, máxime porque la descripción del proceso de excavación es exigua en datos. Ha sido preciso detectar exactamente qué incongruencias hay y medir las diferencias.

Se ha detectado que al superponer la escala gráfica de los planos en un editor de imágenes ambas, planta y sección, medían más de nueve metros de norte a sur, mientras que en la publicación son ocho metros. Así mismo se ha comprobado que esta superposición de escala es errónea, ya que mientras unos segmentos miden supuestamente un metro (1m) otros miden menos, en torno a 0'91. Se ha intentado tomar como referencia en la sección la mesa de ofrendas, un cuadrado que según publicación mide 0'90, dando como resultado de nuevo más de nueve metros para la longitud N-S, lo que constituye error. Se ha llegado a la conclusión de que no hay una longitud fiable en la planimetría publicada.

He comprobado la orientación (para lo que también hay una dificultad muy extraña, como se puede percibir mediante mero análisis visual) de la sección, y he propuesto una acción de resolución del problema mediante nuevo escalado y tras esto una verificación con respecto a los pocos elementos con medidas más o menos fiables publicados, en este caso las medidas del interior de la estancia denominada "torre", en la que se registró lado por lado y el grueso de sus muros, constituyendo el único conjunto cerrado y más fiable. Se ha puesto de manifiesto que la solución adoptada se ajustaba más a estos elementos que son los más documentados y han verificado provisionalmente el nuevo escalado. También ha creado ciertas consecuencias métricas en otros puntos que discrepaban con la publicación, principalmente en el espesor del muro perimetral, pero que por contra en cuanto a disposición del aparejo según metrología de los adobes tenía mucho más sentido y, de hecho, así se realizó en la reconstrucción material llevada a cabo en los años noventa. Una documentación mucho más exacta de todo el proceso de excavación y registro de la estructura minucioso hubiera solventado el problema, pero por desgracia, como ya explicaré, no ha sido posible encontrarla. Tengo que agradecer, y lo haré reiteradas veces, las facilidades dadas por la familia Ramos, que en todo momento han mostrado su disposición, tanto profesional como amistosa, a ayudarme poniendo a mi disposición el material existente. Todo el material que he ido registrando a lo largo de la investigación, incluido esto último, saldrá a la luz con todos los detalles en una futura publicación, aunque por ahora me es incierto decir cómo y cuándo.

Por último incidir de nuevo en la utilidad de iniciar un proceso de reconstrucción virtual, como he puesto de manifiesto. No sólo es una herramienta de medición de primera magnitud, como ya he dicho, sino que es reproducible y por lo tanto verificable en cualquier punto del globo por cualquiera. Y para que así sea en este caso y nadie se tenga que esforzar en buscar las imágenes aquí las doy: cualquiera puede comprobar lo que he detectado nada más iniciar el proceso:



Para el escalado de la sección yo he utilizado el primer segmento, que mide casi diez centímetros más que el resto. Si se hace así se comprobará el error generado con respecto a la planta, y, sobre todo, con respecto a las medidas de toda la estructura.

Introduzco a posteriori una anotación sobre la orientación de la sección. Yo creo que es la correcta, N-S, ya que hay que tener en cuenta que está en el camino del pozo votivo que aparece en el jpg y que yo no he incluido en CAD porque no lo voy a utilizar. La confusión puede venir, como a mí mismo, por la existencia de ese banco corrido que en planta está en el oeste, pero en la sección parece aparecer en el sur. Sin embargo el pozo votivo en la fase íbero-púnica está incontestablemente al norte de la mesa de ofrendas. De ahí que haya mantenido la sección a pesar de elementos que yo no me explico aún.


Planta de la Fase B, más reciente, en la que aparece el pozo votivo, motivo por el que no he cambiado la orientación de la sección a pesar de la existencia de lo que parece el banco del muro oeste en el extremo sur de dicha sección.

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